Estrella se echó a reír. No imaginaba que su fama se hubiera extendido tanto. Hasta los que no estudiaban ni trabajaban en su escuela la conocían.
—¿Hacer trampa? ¿Lo has visto en persona? Si la respuesta es sí, dame los testimonios: ¿A qué hora presenciaste exactamente la trampa? Si no tienes ninguna prueba, te acusaré de calumnias —dijo Estrella, con el rostro demudado.
Era desagradable afrontar reproches injustos, en especial, por un acto que ella no había cometido. Estrella se puso de mal hu