Nathan
Debí permanecer tras las sombras, amándola de lejos, como un simple espectador, como quien ve una magnífica obra desde las butacas sin atreverse siquiera a soñar con ser un personaje principal. Pero no pude resistirme, ella era una enorme lumbrera que me atrajo a su luz como a una jodida polilla. Su fuego encendió algo dentro de mí que jamás había sentido, no así de intenso. A su lado, descubrí el amor verdadero, abrí mis ojos a una realidad que desconocía, y quise más, lo quería todo. N