Evelyn
Junto con entrar, la mirada de Nathan me encuentra y me recorre de arriba abajo con deseo. Ladeando una sonrisa, camina hacia mí y me toma de la cintura, atrayéndome a él por un beso que me deja saber cuánto le alegra verme.
—Te ves preciosa —pronuncia mirándome con emoción, sus ojos brillan de una manera especial. Me deja sin aliento.
—Y tú muy guapo. —Le rodeo el cuello y lo beso sin importar que nos miren. Me he vuelto atrevida, a veces, no me reconozco.
Y hablando de atrevimiento…
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