Mundo ficciónIniciar sesiónDespierto después de una ligera siesta. Mis piernas tiemblan ligeramente. Me ladeo un poco y noto que Massimiliano no está en la cama así que me pongo de pie y voy en busca de algo de ropa cómoda para ponerme.
Miro el reloj y señalan las 4 de la tarde. Tomo un par de pantaloncillos cortos de mezclilla y una blusa de mangas. Salgo de la habitación y no hay nadie en el lugar.







