Capítulo 31

La puerta se abre dejando ver a la madre de Massimiliano usando un bonito vestido. Su presencia denota elegancia pura. 

—¡Que gusto que han llegado! —besa las mejillas de Massimiliano y luego hace lo mismo conmigo—. Pasen por favor, que gusto tenerte aquí Jenna. 

Apenas y puedo decir buenas noches y Massimiliano me conduce por un pasillo largo cubierto por pi

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