MARTIN
Con una muy notable confusión en mi rostro, me aproximo hacia ella, quien está con la misma ropa que la última vez que la vi, y respira con dificultad, me acerco hasta estar a unos cuantos centímetros, meto las manos en mis bolsillos y la miro serio.
—Hola — me saluda con una sonrisa, no le respondo, solo la miro —Fui a tu casa — eso me sorprende, pero no lo hago notar — Ah... Tu mamá, estaba ahí, ella me dijo que te encontraría en este lugar — noto como sus mejillas se ponen rojas
¿E