MARTIN.
De inmediato el enojo, y la ira me llenan. No puedo creer que Elise se valiera de una excusa tan ridícula para hacerme venir hasta acá, y lo peor de todo, para encontrarla con lencería, en una pose subjetiva. Claro que al principio me excite, soy de carne por Dios pero, es el cumpleaños de mamá, capaz el último que tendré con ella y solo perdí tiempo que podía aprovechar.
—¿Para eso me hiciste venir? — cuestiono indignado
—Te hice venir para finiquitar los detalles de la reunión —