Felipe
Todavía siento el gusto de tus palabras en mi boca, como si fueran veneno. “Me arrepentí de todo, de haberte conocido, de haber esperado por ti, de haberme entregado”. Cada frase hace eco en mi cabeza a cada segundo que pasa, cortando más profundo de lo que cualquier cuchillo podría hacerlo.
“Lo que viste fue a la amiga que te recordaba con nostalgia, la niña del pasado, aquella que imaginó que todavía te amaba. El resto fue solo calentura”.
Calentura. La palabra grita dentro de mi cabez