Kamila
Veintiún días. Tres semanas exactas desde que el suelo bajo mis pies se transformó en arenas movedizas. Desde aquel encuentro con Felipe, mi vida se ha convertido en una pieza de teatro donde soy la única actriz, interpretando el papel de la "Kamila de siempre" para que mi familia no se dé cuenta de que, por dentro, soy solo un montón de añicos. Sonrío en el desayuno, respondo con entusiasmo sobre los niños de la guardería y finjo estar concentrada en los libros de la facultad, pero la v