Mundo ficciónIniciar sesiónHace un tiempo salí a darme un baño de sol en compañía de algunos pajaritos vecinos y volamos lo más alto posible para ver la ciudad desde muy arriba. Alcanzamos a ver la mansión de un connotado ministro, la cual lucía un hermoso árbol de acacia en su patio y descendimos para posar en él, desde allí, ya muy cerca de una de sus lujosas habitaciones, pudimos oír una conversación que aquel señor sostuviera







