30. Adiós.
Despierto con Rowan encima, me tiene apretada con los brazos, estoy sudando y apenas respiro, intento moverlo, pero solo me estrecha más contra él.
—Rowan, me estás asfixiando —Lo muevo pero no se reacciona. —Mi amor, suéltame.
Me remuevo un poco, empujándolo con la mano, abre los ojos y me mira.
—Necesito respirar.
Se acomoda bien en la cama y me abraza subiéndome encima de él, me acuesto en su pecho y le dejo un beso.
—No debería de irme a ningún lado —dice acariciandome la espald