Mundo de ficçãoIniciar sessãoEle é arrogante e acha que todos devem estar ao seu dispor, acostumado a sempre ouvir sim das mulheres, Fábio Diniz acha que nunca, ninguém vai fazê-lo mudar. Dono de uma editora famosa, Fábio vê no trabalho um escape perfeito de sua vida solitária. Até que por acidente ele conhece Gabriela Castilho, uma jovem estudante que batalha para realizar seu sonho de se formar em gastronomia. Por coincidência Gabriela é contratada para ser babá da filha de Fábio e se mostrará um desafio para ele. Gabriela se recusa a dizer até mesmo seu nome, no mesmo momento em que rouba o coração do CEO. Um romance se desenha entre receitas, risadas e muita emoção. Segredos do passado serão revelados e a babá do CEO arrogante terá que enfrentar seus medos se quiser ser feliz ao lado dele.
Ler mais—Felicidades señorita.
— ¡Lo ve!, le dije que no tenía nada de qué preocuparse, pero ustedes y su insistencia de que me hiciera un millón de análisis, por poco y se acaban mi sangre. Lo único que consiguieron era que le vomitara los pies al chico del laboratorio cuando me mostro la enorme aguja.
—Está usted embarazada.
— ¡Perfecto! Ahora debo de irme a trabajar para quitarme este estrés de las agujas que me ponen muy de malas, no más de acordarme me paralizo de nuevo.
¡Uff! Gracias a Dios estoy perfectamente bien, no entiendo porque tanto escándalo de Deysi para que viniera al doctor cada segundo, ni que fuera a morirme por un simple malestar. Tome mis cosas y me encamine a la puerta del consultorio, odio que me saquen sangre…
« ¡Hey! ¡Hey! ¡Hey!, ¿Escuchaste lo que te dijo el doctor tarada? »
« Sí, me dijo que estoy embarazada, y no le veo el prob… ¡Demonios! ¡¡¡Qué!!! ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Yo?»
«Si, tú o sea yo también »
« No… no… no… esto no me puede estar pasando, seguramente escuchamos mal conciencia. Deja de estarme molestando como acostumbras por favor, un día de estos vas hacer que me dé un derrame cerebral por tus bromas »
Me di la vuelta para cuestionar al doctor y a la enfermera, sobre lo que había dicho hace unos minutos.
— ¿Disculpe doctor que fue lo que dijo? Creo que no lo entendí bien, menciono que estoy perfectamente saludable ¿Verdad? por eso me felicito tan efusivo.
—No señorita, le dije que está usted E – M – B – A – R – A – Z – A – D - A.
— ¿Qué? ¿Cómo paso? Y-yo…
—Señorita, eso solo lo sabe usted. Le aseguro que ninguno de nosotros estuvo presente cuando sucedió.
Maldito estúpido y su sonrisa perfecta, sino fuera porque estaba hermoso le arañaba la cara para que dejara sus chistes malos en mis momentos pésimos.
—Me refiero a que ¡Un bebé! ¿¡Yo voy a tener un bebé!?
—Así es señorita, enhorabuena. Si nos permite, nos gustaría hacerle un pequeño ultrasonido para saber cuántas semanas lleva, con eso llenaremos el control prenatal.
— ¿Pre qué?
Ahora era la enfermera quien me estaba atormentando con sus cosas, acaso no está viendo que estoy en shock por la noticia y con trabajo puedo respirar, que carajos me importa a mí un control prenatal que no se ni para que madre sirve.
— ¿Cómo sucedió? —cuestione de nuevo, porque no me terminaba de caer el veinte de lo que sucedía en mi vida.
— ¿En serio quiere que le diga cómo se hacen los bebes señorita? No le parece que ya está muy grandecita para saberlo por sí sola, solo le puedo decir que usted no es la Virgen María, ni nosotros el Espíritu Santo.
Mi cara era un libro abierto, donde se podían leer todas las groserías existentes en este mundo en todos los idiomas que quieras imaginar. Sin duda alguna, estos tipos de verdad quieren morir por hablarme de esa forma.
«Retiro lo dicho, lo que tiene de hermoso lo tiene de estúpido el pobre hombre»
«Concuerdo contigo, déjame ponerle la cara como Cristo puso al sapo. A ver si se sigue burlando de nosotras después de que se vea en un espejo cuando termine con él»
—Necesito que coopere con nosotros, es importante que se relaje para que podamos continuar con la revisión.
Me hicieron acostarme en una camilla fría, mientras traían una serie de aparatos que no tengo ni la mínima idea de donde los saco. Ellos hablaban y hablaban, mientras que yo los miraba seriamente, sin entender nada de lo que estaban diciendo.
Mi mundo se detuvo justo en el momento en que el doctor me dijo que estaba embarazada, la palabra se repetía una y otra vez en mi memoria tratando de asimilar que todo era un mal chiste, pero no, al parecer todo estaba pasando más rápido de lo que pensé.
Yo no podía estar embarazada, mucho menos ahora que tenía una carga de trabajo monumental con las empresas, he tratado de consolidar mis negocios en todas partes y el estrés…
Si eso, de seguro se confundió con las pruebas. Yo no estaba embarazada era el estrés que hizo que todos se confundieran con los resultados, ahora que prueben con sus maquinitas, verán que nada de lo que dice tiene sentido.
Estoy a nada de convertirme en la mujer más pura y santa de este mundo, con tanto trabajo aduras penas tengo tiempo para respirar todos los días; es más, ya estoy a un paso de que me canonicen como a los santos de también que me porto.
«Para con eso, Valeria, que ni tú te la crees. Además los santos ya están contados y nunca formaras parte de ellos por más que lo intentes todos los días»
«Nadie pidió tú estúpida opinión conciencia, mejor búscate un bosque y piérdete como siempre lo haces cuando más te necesito»
«Como vez que no tengo ganas, hoy me quiero quedar aquí viendo todo lo que pasa en tu asquerosa vida, que dicho sea de paso es también la mía»
Les juro que no estoy loca, solo tengo una conciencia muy traicionera que a veces me mete en cada problema. Un día de estos la voy a mandar a encerrar sin compasión, para que vea que no es gracioso lo que hace cuando estoy desprevenida.
—Señorita… señorita, nos está escuchando.
No, como diablos les voy a estar escuchando si solo están hablando en su idioma médico, de pasada mi adorable y tierna conciencia viene a molestarme como siempre con sus ideas macabras. Por supuesto nada de eso se los dije, todo estaba en mi mente. Si ellos escucharan mi pelea de seguro ya estarían llamando al hospital psiquiátrico para internarme.
—Lo siento, me quede en shock por la noticia.
—Estamos acostumbrados a que pase eso, sobre todo con las madres primerizas como usted. Lo importante es que siga las recomendaciones que le daremos, para que pueda llevar un embarazo tranquilo y sin complicaciones, hasta el momento todo se encuentra en orden.
— ¿Seguros que estoy embarazada? No será el estrés que me tiene de esa forma.
—Tan seguros que podemos oír el sonido de su corazón, ¿le gustaría escucharlo?
Sin que respondiera, la enfermera ya se había encargado de prender un monitor en donde solo lograba ver puntos negros por todos lados y alguna que otra raya blanca sin sentido que me dejaron igual o peor a como estaba.
«Eso está más oscuro que un cuarto a media noche sin luz»
Creo que pudieron ver mi confusión, inmediatamente presionaron un botón y un sonido como de tambor se empezó a escuchar por todo el cuarto. Mi mandíbula cayó al suelo en ese instante, el estrés no suena de esa manera.
Por más que quisiera negarlo, y buscar cualquier otra enfermedad para mis nauseas matutina; mi pequeña realidad estaba haciéndose presente con sus latidos a través de esa pantalla.
Tuve intenciones de salir corriendo; sin embargo, nada ganaba con hacerlo, espere a que terminaran con todo sus dichosos estudios y que me entregaran un cúmulo de recetas que debo surtir en algún lugar de este planeta tierra.
Epílogo de natalO Natal é uma época doce e festiva, por isso suas receitas são feitas para criar memórias.Quem não tem uma receita especial, que não pode faltar no seu Natal?O pavê da tia...A rabanada do vovô...A farofa que só a mamãe faz...Todas essas e muitas outras são as receitas que descrevem a felicidade na época natalina, mas a mais importante leva um pouco de sorrisos, uma pitada de generosidade e muito amor e união.Esse é o especial de Natal da Família Diniz..Dia 24 de Dezembro..— Sério? Duas mulheres bem sucedidas e ricas passando a tarde na cozinha, as minhas costas já está dolorida! — Estela falou enquanto montava o pavê em uma travessa de vidro.Gabriela mexia a panela, ela estava fazendo um molho de abacaxi para o tender, a receita poderia ser preparada fria, mas ela sempre aquecia e colocava alguns temperos a mais, dava o seu toque especial a cada receita.— A Fabi vem para o Natal? — Estela perguntou.— Não sei, ela não deu certeza, disse que talvez passe na
Katia deixou Ricardo entrar, era hora de falarem abertamente, apesar que se ele estava ali, indicava que sabia de algo. — O que quer? — Devia estar feliz com sua namorada ou seja lá o que vocês são. — Katia, eu... — Ela negou com a cabeça, e ele parou de falar. Será que havia perdão, será que toda a confusão havia solução? — Por que não me disse? Por que não contou que era você? — Ele se atreveu a perguntar enquanto a seguia para dentro.— Eu ia te contar, me preparei para dizer tudo no dia em que ficamos de nos encontrar em seu escritório, mas quando cheguei você já estava com ela, estava aos beijos com a Anne. Nós já havíamos dormido juntos, nos beijados, como Katia e como a senhora da sedução. Como não notou que não era eu? Como pôde acreditar nela?Ricardo pensou que esse tempo todo com Anne tinha suas dúvidas, tinha o pensamento de que algo não se encaixava naquela história e agora ali estava a conclusão. Realmente era outra pessoa a dona de seu coração.— Eu me apaixonei por
Kátia estava tranquila no chalé que alugou, não era muito longe da cidade, porém era distante o suficiente para obter um ambiente de paz e tranquilidade.Ela passou o dia escrevendo, criou enredos, capítulos novos, cenas quentes e ainda levou consigo o exemplar de seu primeiro livro. Reler aquela história era como se lembrar de tudo aquilo que um dia quis viver, mas agora essas lembranças não eram dolorosas, mas sim felizes, pois tinha colocado no papel tudo que um dia sonhou e quem sabe a vida lhe daria uma outra oportunidade de viver essas aventuras. Ela abriu no último capítulo de seu livro, suspirou pensando na felicidade do casal.CAPÍTULO FINAL Hoje eu levantei cedo, fui para o salão fui e me arrumei, fiz o cabelo a maquiagem tudo que era necessário para ser uma noiva completa.Não acredito que esse dia chegou, que de um encontro inesperado com um homem desconhecido surgiu o amor. Depois de pronta, sigo com o motorista até o local indicado. Ali selarei o meu amor com Adam.
NAQUELE DIA MAIS CEDOKátia estava criando uma rotina, para viver da escrita precisaria de disciplina e muita dedicação. Pela manhã fez exercícios, cuidou da casa e resolveu alguns assuntos pessoais, a tarde ela almoçou e depois sentiu para escrever, só sairia da frente do computador a noite, quando tivesse finalizado pelo menos 2 ou 3 capítulos.Quase no fim da tarde a campainha tocou, Katia não esperava por ninguém, muito menos pelo seu ex-chefe.— Senhor Diniz? Que surpresa. Pode entrar. — Ela disse e deixou Fábio passar.— Vim pessoalmente para conversarmos, para entender sua saída da empresa.Katia por um segundo não sabia o que dizer. Pensou que apenas Gabriela se preocupasse tanto com ela.— Sabe, desde que o Sérgio se foi, me preocupo com você. A tenho como uma amiga. Katia sorriu, sentou-se no sofá e apontou o da frente para Fábio.— Eu não acreditei quando me disseram que saiu da empresa, desacreditei mais ainda quando soube que passou a escrever para outra editora.A fala
Katia sentia seu coração leve, estava feliz por abrir as asas e voar. Ela assinou um contrato com a editora nova, publicaria o segundo livro com ele. Ficou surpresa deles a responderem tão rápido, talvez sua fama, seu nome de autora já consagrada tenha aberto as portas.Sua história fluía e outras surgiam em sua mente. Ela anotava os enredos, para não esquecer. Agora era escritora em tempo integral, viveria de sua arte, sua arte bela, picante e cheia de amor. Sem pessoas que queria seu mal, e sem mentiras, pois decidiu não esconder de ninguém sua identidade, Kátia deixaria claro que era a senhora da sedução.Passou-se pouco mais de duas semanas desde a sua demissão. Ela recusou todas as chamadas de Anne, de Ricardo e até de Fábio. Tinha cortado relações com a editora diniz, e nada a faria voltar atrás.Ela falou com a amiga Gabriela, a esposa de Fábio entendeu seus motivos e aceitou guardar segredo, não colocaria Kátia em maus lençóis, pois ela havia decidido que contaria no momento c
Katia deixou o prédio da editora com seu peito dolorido, mas feliz por sua decisão, não se sujeitaria aquilo, não passaria seus dias vendo Ricardo flertar com Anne a sua frente e ainda dar a ela elogios pelos trabalhos que são seus.Enquanto isso Ricardo falava com Fábio sobre sua recente descoberta.— Acredita que a senhora da sedução estava tão perto esse tempo todo? — Sinceramente, esperava por outra pessoa. Sei que ela foi uma das que mais se empolgou com o aplicativo, mas não pensei que fosse tanto. — Disse Fábio.— Eu também fiquei surpreso. Ainda mais depois de ontem, eu senti ela diferente, na transa, em tudo. Como se fosse outra mulher. — Ricardo ainda estava intrigado, não foi apenas o beijo, mas o corpo a sensação era outra, porém quem mais poderia saber de seu encontro naquele dia? Não restava dúvidas, a Anne era a mulher misteriosa que ele queria para si.— Peça para o jurídico cuidar do contrato, por mais que ela continue anônima para o público, temos que fazer um contr





Último capítulo