Capítulo 6: Eso sería un grave error.
— Tú no te metas en esto y lárgate de… — Antes de que Franco pudiera terminar sus palabras, ya el hombre lo había tomado del brazo con fuerza al mismo tiempo que le daba un puñetazo en el costado para que la soltara.
El cuerpo de Franco se contrajo por el dolor y aflojó su agarre, haciendo que Arianna se apartara de inmediato y el hombre aprovechó para darle otro puñetazo en el estómago y masculló:
— Te vas de aquí ya o verás de lo que soy capaz.
Franco adolorido y asustado del intruso