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Capítulo 5. Determinación.

Alyssa se encerró en el baño para esconder su vergüenza y ansiedad. No sabía qué hacer para manejar esa situación sin que se le saliera de las manos. Bajó la tapa del inodoro y se sentó a recordar el pasado.

«Flahsback».

Mónica Turner, una de sus antiguas compañeras de la universidad, la había abordado un día también en un baño, pero del gimnasio cubierto de la universidad. Ella había ido a ese sitio para mirar a Mike entrenar para una competencia de boxeo.

—Alyssa, ¿qué haces aquí? No me digas que viniste a ver a Mike Russo —expuso la mujer con sonrisa divertida, como si aquello fuese un gran chisme y compartiendo miradas de burla con sus amigas.

Ella se puso nerviosa. En ese tiempo apenas tenía unas semanas de haberse enredado con Mike, no se sentía cómoda con el hecho de que otros se enteraran de su relación ya que ambos eran de mundos diferentes.

Él era el hombre sexi y popular de la universidad y ella la niña tonta consentida por sus padres ricos.

—Solo buscaba un sitio tranquilo para leer —mintió—. Poca gente viene al gimnasio a ver los entrenamientos.

—A menos que Mike Russo esté entrenando. No te hagas la inocente, sabes que eso pasa.

Ella se inquietó por su provocación, no sabía qué otras mentiras utilizar para justificar su presencia allí sin revelar que mantenía una especie de noviazgo con aquel hombre.

—Si tienes algo de dignidad no deberías aparecerte por aquí —expuso Mónica cruzándose de brazos y mirándola con superioridad.

—¿Por qué? —quiso saber, confundida.

—Ayer escuché a Mike hablar con sus amigos sobre ti.

—¿Sobre mí? —preguntó preocupada.

—Sí, dijo que te invitó a ir al club La Primavera, donde pensó conquistarte para pasar la noche contigo, pero tú resultaste una mojigata. Cuando empezó a besarte y meterte mano te asustaste y saliste corriendo como una loca. Todos ellos rieron por aquella anécdota, si te ven en las gradas hoy les recordarás esa historia y se reirán de ti. ¿Quieres eso?

A Alyssa le ardieron las mejillas por la vergüenza y los ojos se le llenaron de lágrimas. Era cierto que había ido con Mike a ese club y, gracias al alcohol y a la efervescencia de las hormonas, terminaron besándose y tocándose de manera íntima en un rincón oscuro.

Cuando el asunto estaba a punto de convertirse en un fuego devorador, ella recordó lo que aquel antiguo novio de su madre intentó hacerle cuando era una niña, agitando sus miedos.

Llena de vergüenza y temores se marchó de allí casi a las carreras para evitar que él la siguiera.

En parte había ido ese día al gimnasio para hablar con él y disculparse, dispuesta a contarle su verdad para que pudiesen seguir juntos, ya que aquel hombre le gustaba muchísimo, pero prefirió dejar el tema así e irse.

Nunca pensó que Mike terminaría siendo como el resto de los hombres con los que había estado: tipos crueles, incapaces de comprender las debilidades de otros.

«Fin del flahsback».

—Ahora ¿qué haré? ¿Cómo podré estar en este campamento con él sin recordar el pasado? —se dijo con frustración y se cubrió el rostro con ambas manos para soportar la amargura.

***

Afuera, Mike se había sentado en el borde de un sillón con los codos apoyados en sus muslos y las manos entrelazadas. Mantenía su mirada furiosa clavada en el suelo en una actitud reflexiva.

Estaba nervioso por lo que Alyssa pudiese decidir luego de saber que había mentido para estar allí. No debía culparla si pensaba que él era un farsante que lo único que lograría sería hacerle perder el tiempo y el dinero.

—Maldición, ¿qué hago? —se preguntó desesperado.

Si ella pedía cambio de terapeuta, Mina haría sus averiguaciones y se enteraría que él y Harold habían mentido. Perdería su oportunidad de estar allí y la amistad con aquel hombre, quien además era uno de sus mejores clientes en el taller mecánico.

No lograría conseguir el dinero para pagarle a Brendan y quitárselo de encima, siendo víctima de su venganza y empañando su oportunidad con la escudería de Fórmula 4.

—No puedo dejar que me rechace. No otra vez —se dijo con irritación, sin poder evitar recordar el pasado.

«Flahsback».

Luego del momento incómodo que vivió con Alyssa en el club La Primavera, él intentó contactarla para que hablaran. Supuso que algo malo le había pasado y quería ayudarla, pero ella no respondía a sus llamadas ni a sus mensajes y en la universidad era escurridiza.

Se dispuso a visitar su casa un día luego de su entrenamiento de boxeo, pero cuando se alistaba para salir lo abordó Neitan, uno de los compañeros con los que entrenaba.

—Acabo de escuchar una historia surreal mientras venía al gimnasio —dijo con tono de burla.

—¿Qué historia?

—El golpe bajo que te hizo pasar Alyssa O’Neil en el club La Primavera hace unos días.

Él lo miro con sorpresa.

—¿Qué golpe bajo? ¿De qué hablas?

—Mónica Turner me dijo que la chica te conquistó para vivir una experiencia excitante contigo. Quería quedar como la niña rica que se devoraba al chico malo de la universidad —expuso con sonrisa divertida—. Pero le resultaste repulsivo al darse cuenta que en realidad eres un don nadie, al menos, para ella, y te rechazó de forma humillante dejándote en el club sin una explicación mientras ella se marchaba con Sebastián Mackenzie.

Mike no solo se asombró por lo que decía, sino que el fuego de la ira comenzó a avivarse en su interior.

—No sé de qué hablas. Las cosas no salieron así entre Alyssa y yo en ese club —aseguró molesto.

—Yo la vi marcharse esa noche con Mackenzie, pero no pensé que había estado primero contigo y te dejó plantado por él. Sé que los O’Neil y los Mackenzie pertenecen al mismo círculo social y Alyssa y Sebastián tuvieron un tonteo en el pasado. Hay quienes aseguran que tienen un matrimonio arreglado, ya sabes, entre ricos acuerdan esas bodas por conveniencia para beneficiar sus negocios.

Él se irritó tanto por lo que escuchaba que se tensó por completo. Tenía ganas de golpear algo para descargar su ira, aunque no exactamente una bolsa de entrenamiento.

—Esas niñas ricas siempre se creen superiores —pinchó Neitan—, buscan divertirse a costa de los que no estamos a su mismo nivel.

—¿Dónde escuchaste esa historia?

—La están comentando afuera. Es el chisme del día.

Mike sufrió por aquella noticia. Luego de eso tuvo que soportar las risas de sus compañeros por días hasta que un nuevo escándalo los hizo olvidarlo.

No buscó más a Alyssa, ni ella a él. Ambos estudiaban carreras distintas y casi no se cruzaban en la universidad.

«Fin del flahsback».

—Me usaste para tus burlas una vez, niña rica, pero no voy a dejarte hacerlo una segunda —se prometió.

No iba a concederle otra oportunidad para que le desbaratara la vida, porque aquel golpe del pasado le costó superarlo ya que la había querido de verdad.

Cuando Alyssa salió del baño, él se puso de pie y la miró con determinación.

No le permitiría que lo rechazara de nuevo y le quitara la oportunidad de resolver sus problemas.

***

Hola, gente. Bienvenidos a esta nueva historia. ¿Qué les está pareciendo hasta ahora? ¿Creen que Mike y Alyssa cumplirán con los planes que se trazaron o algo terminará sucediendo entre ellos?

Déjenme sus comentarios y reseñas, y no se olviden de votar y de incluir la novela en sus bibliotecas. Gracias por leerme.

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