CAPÍTULO 40. Una conversación sin privacidad.
CAPÍTULO 40. Una conversación sin privacidad.
Katerina permaneció inmóvil en mitad de la acera. El teléfono seguía pegado a su oído mientras las palabras de su tío terminaban de asentarse en su cabeza.
—Necesito que me mandes a un equipo. Tienes quince minutos.
Del otro lado de la línea hubo apenas un segundo de silencio.
“¿Vas a meterte en territorio hostil?”
—Voy a casa de mi ex suegra —respondió ella y Kolya soltó un resoplido.
“Entonces te mandaré dos equipos. Y llámame cuando salgas de all