CAPÍTULO 123. Una vigilancia aprendida
CAPÍTULO 123. Una vigilancia aprendida
Aquella noche dejaron a Lisa instalada en el departamento de Emerson, y justo cuando Jordan y Katerina se preparaban para marcharse, él apareció con una baraja.
—¿Juegas?
Lisa sonrió tímidamente, como si no quisiera ocupar espacio.
—Depende. ¿Haces trampas?
—Solo cuando puedo ganar.
Ella sonrió mirando una de las sillas.
—Está bien, entonces no tendré que fingir que no puedo ganarte.
—¿Y ustedes qué hacen ahí? ¿Supervisando a dos adultos?
—No, solo les ped