CAPÍTULO 124. Una apuesta arriesgada
CAPÍTULO 124. Una apuesta arriesgada
La noticia provocó una movilización familiar que habría sido apropiada para una guerra. Cuando llegaron al hospital, Emerson y Lisa ya estaban allí. Quince minutos después aparecieron Alexei y Alba. Luego Giulia y Byron, y después un batallón de Orlenkos de sangre y adoptivos que parecía que estaban pariendo quince mujeres en vez de una.
Pero de todos, la que peor lo estaba pasando no era Katerina, sino Lisa.
—¿Cuánto falta? —preguntó apenas llegó, y Emerson