CAPÍTULO 116. Nunca la des por sentada
CAPÍTULO 116. Nunca la des por sentada
Katerina escuchó el automóvil poco antes de la medianoche. Después, la puerta principal, pasos amortiguados en el pasillo, y finalmente, la puerta de la habitación contigua. Jordan había regresado.
Ella permaneció acostada, mirando hacia la puerta que comunicaba ambos dormitorios. Esperó escucharla abrirse, pero en cambio llegó hasta ella el sonido de la ducha. Sonrió sin saber exactamente por qué, pero casi veinte minutos después, la puerta se abrió y ell