Caminaron a la puerta de la casa, Constanza la dejó medio abierta, él tocó y un pequeño niño de cuatro años se apareció. “¿Qué quiere?”.
Gabriel le dijo. “Busco a Constanza”.
El chico miró de arriba abajo al hombre y abrió la puerta dejando entrar.
“Esta con mamá, ella se puso mal”.
Gabriel asintió y siguió al niño
Llegaron hasta una habitación donde se escuchaba la voz de Constanza, al entrar una chica estaba de pie y Constanza revisaba los signos de una mujer mayor que estaba acostada en