—¿De qué estaban hablando ustedes dos? —Sophie terminó de recoger sus materiales de la oficina del profesor y se acercó a la pareja que coqueteaba bajo el árbol. Los interrumpió sin ningún disimulo.
—Llegas justo a tiempo. Vamos rápido a casa. —Bailey esperaba ansioso la gran recompensa que iba a darle su novia. Como se había portado tan bien, no podía pensar en otra cosa que en el premio prometido.
—¿Y esa prisa? ¿Quieren comer algo antes? —propuso Sophie, ajena a sus planes privados.
—Mejor ot