Dante gruñó al sentir la puerta sonar y percibir el olor detrás de él.
-Lucian- dijo cuándo el lobo entró y se sentó cómodamente en el sofá de terciopelo que acompañaba los muebles de la oficina.
-Tienes un espécimen interesante como prometido -utilizó un tono que molestó al ya furibundo alfa.
El cuerpo del líder se tensó y lo miró fulminándolo con la mirada.
-No te le acerques -le advirtió amenazante.
-¿Acaso me crees capaz de todo alfa? Pero tienes que admitir que hay detalles que omitist