Capítulo – 0004
Philbert
—Qué dulce eres, papi. Siempre he anhelado amor y atención de hombres mayores, y significa mucho para mí que te tomes tan en serio tu rol en mi vida —dijo, inclinándose hacia adelante desde la cintura frente a mí y colocando sus manos sobre mis muslos. Jessa giró la lengua alrededor de sus labios, sus brillantes ojos sumiéndome en un trance.
—Lo hago —respondí, con la voz debilitada.
—Estoy muy agradecida, papi, y me encantaría mostrarte mi agradecimiento —dijo, enfatiz