3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 36. Pelear por los que amamos
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 36. Pelear por los que amamos
La casa estaba en silencio, pero no era el silencio pesado de la tragedia; era un silencio expectante, como si las paredes mismas estuvieran esperando que alguien dijera lo que llevaba demasiado tiempo callado. Cassian tragó saliva, como si su mente estuviera haciendo tiempo para pensar en otra cosa que no fueran los brazos de Athena rodeándolo.
—Lamento haberte dejado desprotegida cuando más lo necesitabas —dijo finalmente, sin mira