3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 24. Su propio destino
3 RAZONES PARA VOLVER. CAPÍTULO 24. Su propio destino
Iris no se fue con dignidad, ¡por supuesto que no! Se quedó unos segundos frente a Athena, respirando con dificultad, con los ojos encendidos de rabia.
—¡Escúpelo de una vez! —siseó Athena—. A estas alturas ya nada me sorprende de ti ni de mi padre. Y por supuesto ¿qué me va a sorprender de Audrey? Una mujer que no quiere a su propio hijo no quiere a nadie. La pregunta es ¿Qué diablos quieres tú?
—¡Quiero dinero! —soltó Iris perdiendo la pac