3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 9. Un último recurso
3 RAZONES PARA AMAR
CAPÍTULO 9. Un último recurso
Tenía que ser una maldit@ broma, pero solo había una forma de comprobarlo, y Athena se apresuró a ir a la casa de sus padres con el corazón golpeándole el pecho como si quisiera salirse. Cada paso que daba sentía que caminaba hacia algo inevitable, como si ya supiera que aquella visita no iba a traer alivio, sino más miedo.
Aun así, no podía quedarse quieta. Necesitaba enfrentar a Audrey. Necesitaba oír de su propia boca qué significaba exactamente esa amenaza legal que ahora pendía sobre su cabeza.
Cuando tocó el timbre, fue su madrastra quien abrió la puerta. No mostró sorpresa alguna; al contrario, su expresión era tranquila, casi satisfecha, como si aquella visita confirmara que todo iba según lo planeado.
—¿¡Qué significa esto!? —preguntó Athena sin saludar, entrando de golpe antes de que Audrey pudiera decir nada—. ¿¡Qué significa esa demanda!? ¡Legalmente nadie puede obligarme a donar un órgano! ¡Nadie!
Audrey cerró la puerta con