3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 37. Una verdad sobre la compasión
3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 37. Una verdad sobre la compasión
Athena levantó la vista lentamente y se encontró con la mirada de sus padres al otro lado del salón. Audrey y Dorian la observaban como si acabaran de ver un fantasma, con los ojos abiertos de más y los rostros tensos, incapaces de ocultar la sorpresa. Y ella sostuvo esa mirada sin parpadear. Ya no sentía el impulso de bajar los ojos ni de encogerse. Había pasado demasiado como para permitirles eso.
Pero lo que realmente le sorprendió fue que su hermana no estuviera allí, cuando aparentemente aquel juicio era vital para la supervivencia de su padre. Aquella ausencia era tan evidente como incómoda, y Athena la registró de inmediato, pero no dijo nada porque Dorian fue el primero en reaccionar. Se inclinó hacia delante, murmurando algo que no llegó a entenderse, pero que sonaba a incredulidad absoluta. Sus manos temblaban ligeramente sobre el bastón.
—¿Wolf? Esto es imposible… —alcanzó a decir, con la voz quebrada por la ra