Al día siguiente todos en el circo parecía estresados, todos practicaban sus rutinas y Carolina no podía estar más aburrida.
Quería hacer algo más que bailar.
Bailar siempre se le había dado bien pero no era algo tan extraordinario que llamara la atención, quería algo exótico, ¡Como leer las cartas! Lástima que Mia no la dejara ni siquiera acercarse a ellas.
Aburrida volvió a la caravana no sin antes pasar cerca del área de las bestias y desearles buena suerte, siempre hacía eso en las presenta