¡No!
Ella no era de él, Demon ya tenía una compañera, debía estar burlándose de ella de una retorcida forma.
Lo fulminó con la mirada y se dio la vuelta corriendo detrás de su hermana haciendo chocar su castaño cabello con la mejilla de él.
El macho se quedó perplejo ante el arranque de su compañera.
No se esperaba que ella le diera la espalda cuando por fin había aceptado que ella le pertenecía, porque lo hacía.
Quizás era eso lo que le había hecho darse cuenta de que esa pequeña hembra era su