Rosa
«Pasaré el resto de mi vida demostrando cuánto te amo, Mireia… hasta que Alba se canse de este matrimonio de conveniencia y se marche».
Esas palabras destrozaron el corazón de Alba Montoro.
Solo unas horas antes, había preparado con cariño la sopa favorita de Adrián Salvatierra, con la esperanza de que, por una vez, él la mirara con calidez. En cambio, lo escuchó confesarle su amor a la mujer a la que nunca había dejado de amar.
En ese momento, Alba comprendió que había estado esperando un milagro que jamás llegaría.
Tres años atrás, Adrián se casó con ella solo para cumplir el último deseo de su abuelo moribundo, después de que ella le salvara la vida al anciano. Convencida de que el amor podía ganarse con paciencia y entrega, Alba sacrificó sus sueños, su prometedora carrera y el futuro que había planeado.
Pero tres años de frialdad le enseñaron una dolorosa verdad:
No se puede obligar a alguien a amarte.
Con el regreso de Mireia, Alba se vuelve invisible en su propio matrimonio. Así que se pone un plazo.
Treinta días.
Treinta días para dejar al hombre que ama, firmar los papeles del divorcio y recuperar la vida que abandonó.
Se acabó la espera.
Se acabaron las falsas esperanzas.
Se acabó amar a un hombre que nunca la amó.
Pero, a medida que la cuenta regresiva llega a su fin, Adrián empieza a ver a la esposa que siempre estuvo a su lado. Su indiferencia se convierte en obsesión, y el amor que Alba alguna vez suplicó finalmente aparece.
Solo que ahora, ella ya no lo quiere.
¿Se irá Alba antes de que sea demasiado tarde? ¿O Adrián se dará cuenta de que la esposa que dio por sentada es la única mujer a la que nunca podrá reemplazar?