Mundo de ficçãoIniciar sessãoApós acordar, de uma noite estranhamente longa, um adolescente se encontra cercado de fatos inexplicáveis e perturbadores. Sua saída será partir em busca de respostas para tudo que o atormenta.
Ler mais--Acabemos el compromiso señor King… lo he pensado mucho y usted ni yo seremos felices si seguimos con este compromiso que al final solo nos hará daño…--él me observa con sospecha con sus detallados ojos verdes, mientras solo me pregunto ¿acaso la ropa no está bien combinada yo no soy muy buena con esto? Ya llevo varios meses en este cuerpo y puedo jurar que no me veo como en el principio, incluso madre ha indicado que me veo hermosa antes de salir, además mi memoria muscular es excelente, o más bien la memoria muscular de este cuerpo aún no me adapto del todo, incluso con el hecho de pensar en aquella mujer como mi madre, cuando es en realidad es la madre de esta mujer, pero ahora no importa. Ahora solo tengo conseguir lo que deseo ¿Qué acaso no funciona mi propuesta para ti tonto hombre? --De nuevo con eso, no te cansas de preguntar esas tonterías, ya había sido claro contigo, ya deja ese juego tonto porque de verdad estoy cansado.
--No es un juego, verá como le dije anteriormente, en todo este tiempo he comprendido que yo he sido una verdadera molestia para usted, así que por favor terminemos de buena manera, seamos amigos…--le muestro mi mejor sonrisa de comercial, mientras ruego a que este hombre tenebroso y odioso solo acepte el maldito rompimientos de una buena vez por todas, cuando yo de verdad no puedo soportar estar más cerca de él y tengo miedo a que tome el cuchillo que está frente a él y lo atraviese en mi corazón al odiarme tanto como creo que lo hace en realidad.
Hace unos meses mi nombre no era Nessa Scott, mi nombre era Alisa Green, una chica patética que había estado enamorada toda la vida de su novio de secundaria, ese hombre maravilloso y perfecto que siempre se mostró cariñoso, amoroso y compresivo, yo era feliz, de verdad que lo fui por mucho tiempo, no podía suponer que una mujer como yo siendo tan normal y tan apática a la belleza tuviese la dicha de tener una relación con aquel hombre, que él me amara con tanta dicha que incluso nos casaríamos, lo amaba y seriamos muy felices para siempre, de verdad yo me imaginaba con un gran vestido por primera vez en mi vida, caminando a un altar y entregándole mi vida entera, teniendo hijos y sonriendo hacia la felicidad eterna hasta llegar a ser solo ancianos.
Qué triste y lamentable que nada de ello fue verdad, él no me amaba, de hecho estaba enamorado de otra mujer y esa era mi mejor amiga, aquella que nos presentó, aquella que yo consideraba que era buena persona, pero justo cuando creía que las cosas no podían empeorar ellos me asesinaron, lo hicieron de tal manera que yo solo rogué a todo aquello que había en el cielo que me dieran la oportunidad de poder vivir feliz, de poder sentirme amada y poder sentir aquello que habían arrebatado, pero entonces llegue aquí, a este cuerpo, la gran Nessa Scott, una mujer hermosa que lo tiene todo, padres amorosos y consentidores, una vida llena de lujos y un prometido, pero ese era el problema, mi prometido me odia, me odia tanto que me observa como basura y parece que desea cortarme la garganta cada que estoy cerca.
Por eso, al ver que ella tiene un hombre que no la amaba para nada, un hombre odioso y ruin que en mi primera impresión incluso amenazo con sacarme los ojos, decidí que para poder vivir bien y poder conseguir mi venganza contra aquellos que me asesinaron y quedaron como héroes ante todos, yo debía dejar de lado este mal compromiso y todo lo que pueda atraer el maligno Eliot King, quien parece ser amable con todos, menos conmigo y poder vivir en paz. La verdad no sabría decir que le había visto Nessa a este hombre, él era hermoso sin duda, eso no lo negaré, pero aquella belleza que lo destacaba la tenía de odioso, grotesco y ruin, así que lo que tenía más que claro es que yo no quería casarme con este hombre y por esa razón hoy me encontraba finalizando nuestro compromiso de nuevo, ya que siempre que no vemos toco este tema, pero además de irritado, parece no prestar atención y siempre dice las mismas palabras, sin contar que parece que está enamorado también de la supuesta mejor amiga de Nessa, una víbora con cara de ángel que de verdad desteto, pero sigue insistiendo en no dejarme ir ¡ya déjame en paz bastardo¡
--No…
--¿No? ¿De nuevo esa respuesta? ¿Por qué no? —ese mal hombre y odioso ser, solo se encogió de hombros y se levantó de su asiento mientras me observo desde arriba como si no fuese más que una niña molesta ante sus ojos. --Ya te lo dije, si yo pase por esa tontería de un compromiso por tu culpa, no voy a romperlo ahora si acepto esa estupidez tuya, perder beneficios empresariales, así que no…
--A mí no me importa tus negocios, terminemos, tú no me amas y yo no te amo, y tus amas a Thara, así que ¿Por qué arruinarnos más la vida y la de ella? Tal vez yo puedo conocer a alguien que de verdad ame, no podemos arruinar nuestra vida, así que yo te dejo en libertad mientras espero vivir encontrando a quien amar tal cual como tú la has encontrado…--vive lejos con esa venenosa víbora doble cara de tu mujer y déjame vivir en paz por favor, los dos son iguales, tómense de las manos y márchense lejos de mi vista, más o menos eso era lo que deseaba decirles.
-- ¿Tienes a otra persona? —me quede con cara de tonta ante su pregunta, por lo que solo parpadeo sin saber que decir, porque de verdad su pregunta era muy inusual, más al ver su semblante serio y lleno de rencor me aterro como de costumbre
--¿Eso importa? Solo terminemos, solo…
--No, ya te lo dije Nessa Scott, tú hiciste todo un escándalo para casarte conmigo, me ataste en esto, ahora tendré los privilegios de estar casado contigo y tú no lo arruinarás, que tengas un buen día e intenta no hablarme a menos que sea necesario, estar contigo es una total pérdida de tiempo…--el cómo siempre estaba dispuesto a marcharse de nuevo y dejarme aquí sentada como lo hizo la última vez que tuvimos esta conversación, hable con mi último recurso
--Un trato, te ofrezco un trato—Eliot se detiene y levanto una ceja para que continúe hablando, maldito miserable, monstruo cruel ¿Qué te cuesta hablarme? ¿Soy tu empleado? Hombre malo y cruel—sigamos comprometidos por lo que queda del año, solo este año, tú vives tu vida como deseas y yo hago lo que deseo, pero aparentaremos que somos una pareja delante de las personas, piénsalo, tú consigues eso que tanto quieres de mí y yo me libro de ti para siempre…--él frunció el ceño y me observo como si aquello que acababa de salir de boca fuese algo hiriente, pero a los segundos sonrió con delicadeza y me ofreció su mano con una elegante sonrisa, hombre mañoso y horrible, pero de igual manera yo sonreí como si fuese lo mejor del mundo.
--Bien… solo este año, seamos prometidos por lo que queda del año y después de eso Nessa Scott tendré la dicha de no volver a verte…--aquello me dio escalofrío, más al sentir su apretón, un poco más fuerte al decir lo último, pero de igual manera seguí sonriendo con aquella sonrisa brillante de comercial y asentí.
--Muy bien cuida bien de mi Eliot King, seremos prometidos por este elegante año…--solo espero que esto no sea mi peor error, bastante tenía con mis problemas, no quiero que la cura sea peor que la enfermedad.
1. Estava voando nos céus. Atravessava a grossa camada de nuvens. Sentia as gotículas se condensando em seu corpo. Estava muito frio. Não tinha consciência de que a temperatura ali poderia ser tão baixa. Cristais de gelo raspavam em sua pele, mas não o machucavam. Eram finos como flocos de neve. Foi jogado mais ao alto. Ficou sobre o vapor de água e gelo em suspensão. Olhava para o universo enquanto flutuava nas altas altitudes, era uma imensidão de estrelas e marcas horizontais da galáxia que pertencia. O rastro esbranquiçado cobria aquela imensidade de névoa de estrelada. Ali não tinha vento, não havia barulho algum. Apenas o silencio mais agudo. Nada tocava seu corpo, nada chegava aos seus ouvidos. Nenhum de seus sentidos estava sendo aguçados além de sua visão. Estava em um lugar simplesmente perfeito. Mas assi
— Então diga cabo Sérgio Alcântara. O que está acontecendo? Fiquei sabendo por intermédio do segundo sargento Henrique que você anda meio desligado nos horários de ronda e que no ultimo caso, em que sua equipe foi solicitada, o senhor chegou a chorar por um momento na cena do crime. Estou correto sobre isso cabo? Sergio acabara de ser chamada para a sala do primeiro tenente de seu pelotão. Um homem baixinho e de físico frágil. Seu rosto aparentava uma coloração acinzentada e seus lábios eram de uma cor pendendo ao arroxeado. O tenente não tinha das melhores condições de saúde daquele lugar. Há alguns anos precisou de um transplante de rim e desde então vinha decaindo-se em condicionamento físico. Mesmo com esse histórico mantinha-se fiel ao seu cigarro e a cafeína co
A casa não era como antes de sua partida dali. Estava totalmente reformada, como nova. Os muros estavam novamente de pé, o pequeno cercado não apresentava nenhuma falha. Nenhuma das tiras de madeira estava caída no chão, ou descolada dos pregos e arames. Toda a pintura da residência estava como a original. O amarelo da frente não possuía mancha alguma. O telhado, que evitava o chapisco de agua da chuva, que mofava as paredes, estava totalmente limpo, sem um limo sequer. As portas pareciam recém-colocadas, porém eram exatamente como as portas de suas lembranças de quando era criança. O marrom verniz e o dourado da maçaneta brilhavam ao reflexo do vermelho no céu. Ao chegar a apenas alguns passos de distancia da entrada reparou que o tornado desaparecera por completo. O caos acalmara-se repentinamente. Até o vento havia se arre
Venceu rapidamente a cobertura do matagal e desceu as rochas cortantes, aumentando ainda mais as feridas em seu corpo. Não era possível contar agora quantas cortes existiam em seus braços, pernas e no próprio rosto. Não era apenas isso. Toda a sua roupa estava rasgada e esfarrapada quase por completamente. Observou novamente o aspecto de sua própria constituição física, como tinha feito antes no jardim por ordem do homem, e não tinha mais o mesmo aspecto que tivera na visão anterior. Voltara a ser o que realmente era. Seus cabelos compridos lisos caiam no seu rosto suado, seus braços estavam realmente sujos, mas eram fortes, jovens e bem definidos. As mãos feridas não continham as marcas de calejamento vistas há minutos atrás, mascas estas que traziam a informação de que era uma pessoa adulta. — Tudo aquilo era uma mentira. — Afirmava para s
Adentrou no bairro onde morava. O dia estava nublado. Nos céus grandes relâmpagos cobriam com fortes clarões o céu repleto de nuvens negras. O som chegara segundos depois avisando que os raios não haviam caído tão distante dali. A rua que estava era larga. Duas mãos de carros de distância. As calçadas tinham pelo menos dois metros e meio. Era um lugar seguro para pedalar. Ao final da avenida existia a opção de pegar um atalho por uma senda encurtando toda uma volta que seria necessária se pegasse o caminho principal para sua casa. Pedalou apressadamente e avistou a pequena entrada. A ruela era estreita e não permitia que estivesse sobre sua bicicleta. Desceu de seu veiculo de duas rodas presas a um quadro e segurou seu guidom do lado esquerdo. Até empurra-la era difícil, entre os dois muros que formavam aquele caminho, pois ambos quase não cabiam entre as paredes. Des
Apertou o alicate sobre a ligação elétrica. O contado entre o aço da ferramenta com o cobre do fio de tensão gerou algumas faíscas que espirraram sobre seu rosto sujo. Estava acostumado com aquele fenômeno. Vestia uma roupa que lhe trazia segurança. Os acessórios de proteção, além da barragem contra arco elétrico, o protegiam contra chamas e altas temperaturas. Completava o equipamento de proteção uma luva própria de borracha, jalecos e calças resistentes, feitas de um material grosso. Não podia se esquecer do capacete. Sem todos esses acessórios teria morrido eletrocutado, ou por pancada na cabeça, há muito tempo. Mesmo com aqueles acessórios era um trabalho que oferecia enorme risco de vida, mas pagava suas contas e sustentava sua família. Houve um episódio em q
Último capítulo