Victoria salió de esa oficina hecha una tromba furiosa, subió a su auto y se dirigió a buscar a Ethan.—Buenos días, Beth. Quiero ver a mi esposo —dijo ella.—El señor está ocupado —dijo la recepcionista, algo incómoda.—No te preocupes, yo me ocupo de que se desocupe —dijo Victoria y avanzó, dirigiéndose a la oficina.La secretaria intentó frenarla, pero fue imposible.En la oficina, Ethan se encontraba con Scarlett. Ella estaba sentada sobre el escritorio y con una mano le acariciaba el pelo a Ethan. La escena le resultó grotesca y repugnante.—Sal de aquí. Tengo que hablar con mi esposo —le dijo Victoria.—Él ya no es tu esposo y a mí no me das órdenes. Si quieres hablar con él, hazlo, pero aquí me quedo —le gritó Scarlett.—Pero no seas ridícula. Aunque no te guste, solo eres la amante —levantó su mano y le mostró la alianza—. Legalmente sigo siendo su esposa y lo seguiré siendo mucho tiempo más, así que te largas inmediatamente de esta oficina —le advirtió Victoria.Ethan miró a
Leer más