Capítulo 37. Los ojos del demonio.
Todas las alertas de Mike se dispararon. Debía salir de allí, sin Alyssa, y llevarse a ese criminal consigo.Se apartó un poco de ella tomándola por los hombros. La mujer había estado como adormilada entre sus brazos, disfrutando de su calor y de su aroma, estremecida con sus caricias, pero de pronto, se sintió como en el aire. Abandonada.—¿Qué sucede? —preguntó confusa.Vio que Mike dudaba, a la vez que miraba con ansiedad en todas direcciones.—Ven conmigo —pidió, y la arrastró hacia un costado saliendo de la pista de baile.Ella se dejó llevar sin entender su nerviosismo. Pronto descubrió que él se dirigió hasta donde se encontraba Giuliano, el terapeuta a quien ella intentó seducir al llegar.—Necesito un favor tuyo, es de vida o muerte —exigió, desconcertándolo no solo a él, sino también a la mujer.—No hay problema, amigo. ¿Qué necesitas? —respondió con sonrisa chispeante.Mike apretó la mandíbula. No quería dejar a Alyssa en manos de otro hombre, pero mantenerla a su lado la p
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