Capítulo 32. Deudas pendientes.
De nuevo pasaron un día en la cama, dándose amor y compartiendo momentos juntos. A Mike le costaba mantener las manos lejos de Alyssa, dejar de besarla, de hablarle al oído diciéndole lo hermosa que era, lo seductora y atrevida que se volvía cuando dejaba de tener miedo.
Ella sonreía complacida, sintiéndose dichosa he hinchada de amor. Uno que sabía que no le duraría para siempre, pero que deseaba disfrutar mientras pudiera.
—¿Qué harás cuándo estos siete días se acaben? —preguntó la mujer ahor