Capítulo 24. Verdades y preocupaciones.
Las lágrimas de Alyssa se desbordaron, pero en ellas no había miedo, sino alivio. Y mucho placer. Apenas Mike pudo reaccionar continuó con sus caricias, ahora no solo controlando el deseo que lo consumía, sino la ira que lo embargaba.No era momento para que la furia que sentía por lo que a ella le habían hecho de niña saliera a la luz, tenía que concentrarse en ayudarla a liberarse de ese trauma. A dejar de sentir que quien la tocaba era su agresor, no el hombre que estaba dispuesto a robarse la luna y las estrellas solo para ella.Siguió acrecentando la excitación que había en la mujer, pero esta vez, con mayor profundidad. Sus dedos ahora se paseaban por todo su centro, empapándose con la miel que salía de él, penetrándola de a poco para no alterarla.Al verla relajada, enfebrecida por sus atenciones y gimiendo con los ojos cerrados fue más lejos, incluyendo dos dedos en esa ocasión. Alyssa se arqueaba, movía sus caderas y agarraba su mano queriéndola llevar más adentro. Allí se an
Leer más