Capítulo 31. Solo él.
Luego de recoger y limpiar lo usado en el desayuno, Mike se ocupó de revisar que puertas y ventanas estuviesen bien aseguradas antes de reunirse con Alyssa en su habitación. Debía continuar con aquel absurdo plan de las clases de seducción.
Casi le dio un microinfarto al entrar y verla semidesnuda junto a la cama. Tenía puesto un conjunto de lencería muy revelador. La poca tela que cubría sus senos era casi trasparente y el hilo de la tanga se perdía en el pliegue entre sus nalgas, dejándolas a