Por la noche.El ambiente dentro del dormitorio principal se sentía cálido y tranquilo.La lámpara colgante brillaba tenuemente, proyectando una suave luz sobre la pequeña mesa situada en un rincón de la habitación, donde Devan y Alexa disfrutaban de una cena tranquila.No había bullicio de restaurante ni interrupciones del exterior, solo la intimidad de estar juntos después de que finalmente hubiera pasado la larga tormenta.Alexa cortó un trozo de carne tierna de su plato y lo acercó a los labios de Devan.—Abre la boca —pidió Alexa con voz suave, mirando a su esposo con una mirada llena de preocupación.Devan esbozó una pequeña sonrisa, obedeció sin protestar y aceptó el bocado. Masticó despacio, sin apartar los ojos del hermoso rostro de su esposa.—No necesitas seguir cuidándome así, Alexa. Ya estoy mucho mejor. Además, puedo comer solo.—Aun así, tengo que darte de comer. Quiero cuidarte —respondió Alexa rápidamente. Dejó el tenedor y extendió la mano para acariciar suavemente l
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