Al día siguiente, Austin llegó a la empresa con un fuerte dolor de cabeza por haber bebido tanto, su mirada se encuentra oculta tras unos lentes oscuros. Tenía el rostro sombrío y las facciones marcadas por el cansancio, se sentía incapaz de ejercer las labores que la empresa exigía, pero aún así estaba allí, no por las reuniones ni los compromisos, estaba allí por Harper.Sentía impotencia de no haber tenido el valor suficiente para ir en búsqueda de Harper y pedirle una oportunidad, en aquel momento de soledad lo único que buscaba era una reconciliación para sentirse nuevamente vivo. Debido a la tormenta que había dentro de él, se mostró de mal humor durante toda la mañana, nadie se atrevió a llamar a su puerta, sin importar el asunto que fuera. Respiraba con dificultad, trató de fijar su atención en los documentos de un negocio importante, pero de manera involuntaria su mirada se fijaba en el escritorio que estaba frente a él.—¿Dónde rayos estás, por qué no has llegado, acaso p
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