*Capítulo 8:
ALESSIA
El salón contuvo el aliento. Cada lobo, cada sirviente, cada traidor que me había visto sangrar durante tres años esperó a que el sonido terminara de rebotar en el techo abovedado.
`Yo, Alessia Costa, te rechazo, Liam Greystone, como mi mate.`
Las palabras no fueron fuertes, no necesitaban serlo. Cortaron la ley de la manada, los votos pronunciados a los diecinueve con manos temblorosas, la parte de mí que todavía esperaba sus pasos por la noche por costumbre en lugar de m