Mientras tanto, en Argán, la vida continuó avanzando alrededor de los preparativos de la boda. Asiget había recuperado parte de su independencia gracias al nuevo soporte que Raihan mandó fabricar para ella.Él jamás pensó en devolverle la antigua prótesis que había terminado colocada en el cuerpo de aquella muchacha fallecida para fingir su muerte, por lo que ordenó elaborar una completamente nueva, mucho más ligera, resistente y cómoda.Asiget ya estaba acostumbrada a caminar con ese tipo de apoyo, de modo que, al utilizar el nuevo, consiguió desplazarse con mayor equilibrio, seguridad y precisión, hasta el punto de volver a recorrer el castillo sin necesitar ayuda constante.Raihan, por su parte, había organizado cada detalle relacionado con la ceremonia. No dejaba nada al azar. Había contratado personas especializadas para cada área con el propósito de que todo resultara impecable.Una mujer experimentada se encargaba de la decoración de la iglesia y del gran salón del castillo don
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