POV LanyaCuando desperté, el dolor fue lo primero que reconocí.No fue inmediato, no fue claro.Era una sensación difusa, como si mi cuerpo no me perteneciera del todo, como si estuviera flotando entre dos realidades.Abrí los ojos lentamente, con esfuerzo, y durante unos segundos no supe en dónde estaba. El techo blanco sobre mí no decía nada, las paredes tampoco. Todo era extraño, ajeno.Mi respiración se volvió irregular.Entonces giré apenas la cabeza… y la vi.Lisa. Su rostro estaba tenso, preocupado, como si hubiera pasado horas —o días— sin descansar.En cuanto notó que había despertado, sus ojos se iluminaron con una mezcla de alivio y angustia. Tomó mi mano con cuidado, como si temiera romperme.—¿Cómo te sientes? —preguntó en voz baja.Abrí los labios, pero no salió nada al principio. Mi mente estaba en blanco… completamente en blanco.No entendía nada.Ni dónde estaba.Ni qué había pasado. Ni por qué me sentía… así.Pero entonces, como una avalancha imposible de detener, lo
Leer más