Catalina intenta acercarse más, desesperada, levanta una mano buscando su brazo, su cara, cualquiera cosa que la ancle a él.—Claudio, por favor, escúchame, no es eso, te lo juro… déjame explicarte…—¡No me toques! —explota—. ¡No te atrevas a jugar con eso!Catalina se queda con la mano en el aire,
Leer más