En unos pocos minutos llegaron a casa de Cristian y entraron, habían dos chicos esperando adentro, ambos eran altos, uno era peli negro de ojos azules, vestía todo de negro y su mirada era seria; el otro chico era rubio de ojos verdes, vestía un poco elegante y muy sonriente.—Disculpen la demora, pero recién salí de la Universidad.—No te preocupes, José nos atendió bien. —Sonrió aquel rubio —Hace mucho no te miraba, pero por lo que veo has mejorado bastante, ¿es tu amiga?.—Traeré las cajas.—Siempre frío y serio. —Cuestionó el peli negro—Igual que tú. —Respondió Cristian—Eres muy bonita, ¿cómo te llamas? ¿Qué edad tienes?. —Miró a Sara aquel serio peli negro. —¿Tienes novio? ¿Vives cerca?.—Me llamo Sara, tengo dieciocho... Eemmm, no, no tengo novio y no vivo cerca. —Respondió Sara un poco avergonzada, pues aquel chico le pareció bastante atractivo, su rostro era fino y lindo, su cuerpo se veía bien esculpido, y su estilo de ropa le había parecido fascinante—Mucho gusto me llamo
Leer más