Narra Raphael:La noche casi terminaba, y aún no lograba conciliar el sueño. Yo había hecho algo terrible y casi no logré controlar a mi bestia a tiempo…pero ella, me había perdonado, y me juré a mi mismo que nunca más permitiría que mi bestia tomara el control, que no terminaría esa marca, y que la protegería siempre.En tan solo una semana, sentía que había vivido mucho más de lo que había hecho en toda mi vida, y todo ello era gracias a mi adorada Camille. Estaba agotado, pero, extrañamente, me sentía más vivo que nunca, y sentía el deseo de descubrir más y más sobre ella…de mirarla sonreír todos los días como la había visto hacerlo hoy.Paulatinamente, y con aquella imagen de Camille sonriendo en mis pensamientos, me quedé dormido, y dormí como un bebé. Para cuando desperté, el sol del medio día ya brillaba en lo alto, y después de ducharme y vestirme, bajé a las cocinas para comer algo, y me sorprendí al mirar a Camille allí con las cocineras y Celeste, ella parecía estar cocinan
Leer más