El amanecer del viernes tiñó el horizonte del distrito financiero con una luz grisácea y fría, filtrándose a través de la persistente niebla invernal.Faltaban apenas cinco horas para la cita definitiva en el Juzgado Tercero de Familia, y la Torre Blackwood operaba bajo una calma artificial que amenazaba con estallar ante el menor chispazo. En el ala norte del triplex, los baúles de aluminio de Tiempo Recobrado permanecían alineados junto a la salida, blindados por los sellos internacionales de la aduana de París; el nido de los mellizos estaba listo para el despegue inmediato hacia Francia.Seraphina Sinclair ultimaba los detalles de la documentación de viaje con Daniel en el andén técnico, manteniendo la rectitud inquebrantable de sus hombros a pesar de la fractura emocional que la noche en el jardín de invierno había dejado en sus entrañas.Alaric, por su parte, permanecía recluido en la biblioteca del ala sur, consumido por el insomnio crónico y el peso demoledor de haber descubi
Leer más