Punto de vista de Elara.A la mañana siguiente, los guardias vinieron a buscarme. Me llevaron a rastras escaleras arriba hasta la gran biblioteca.Dante estaba allí, Marcus también, Isabella, con un porte regio y un vestido negro. Serena estaba sentada en un rincón, con expresión aburrida."El doctor está listo", dijo Dante. Parecía que no había dormido en una semana. "Tomaremos la muestra ahora"."Esperen", dije.Todos se giraron para mirarme. "Antes de tomar la sangre, Dante, deberías escuchar algo", dije."No tenemos tiempo para juegos, Elara", gruñó Dante."Esto no es un juego", dije. Saqué el teléfono desechable de mi cintura y lo dejé sobre la mesa. Le di a reproducir.La voz de Isabella llenó la habitación."No solo maté al bebé. Maté su futuro. Y ahora, voy a ocupar su lugar". Vi a Marcus incorporarse, con los ojos muy abiertos. —¿Hay algo más? —preguntó Marcus con voz cortante.—Está el trato de Caldera —dije, sacando los documentos de mi chaqueta, los que Lorenzo me había tr
Leer más