«Asesinada».La palabra me golpeó como un puñetazo, dejándome sin aliento. El rostro de mi madre apareció fugazmente en mi mente. No como era en vida, vibrante y llena de secretos, sino como la encontré aquella noche. Pálida. Inmóvil. Muerta. Un colgante de luna creciente apretaba en su mano sin vida.Me zafé del agarre de Ash, con la sangre hirviendo. No tenía ni idea de quiénes eran y no me importaba, pero que se burlaran así del recuerdo de mi madre era algo que no podía perdonar.«Mi madre sufrió un infarto», le espeté.«Encontraste lo que querían que encontraras», dijo Ash, con un tono amenazante. «La manada de la Luna Sangrienta ha perseguido a tu linaje durante siglos. Tu madre murió protegiendo el secreto que corre por tus venas, un secreto que intentó ocultarte incluso a ti. No eres solo una estudiante, Luna. Estás bendecida por la luna. Una loba de la primera luz».Me reí. Un sonido hueco para mis oídos, pero aun así reí, con el pecho dolorido. "¿Lobos? ¿Luna de Sangre? ¿Te
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