CAPÍTULO 26. Contrarreloj
—*—JOANNE—*—Mi cuerpo responde antes que mi cabeza, se mueve contra el suyo, lo busca, lo aprieta, y el sonido que se me escapa ya no tiene nada de duda, nada de miedo… solo necesidad.Y eso me asusta, porque entonces ya no es solo él. Porque en cierto punto me sumo a su rabia, su urgencia, incluso ese impulso oscuro que parece arrastrarlo.Todo se vuelve más rápido, más torpe, más real, y caemos al suelo enredados, jadeando, perdiendo el ritmo solo para volver a encontrarlo un segundo después, más fuerte, más profundo, más desesperado.El mundo desaparece, se reduce a su cuerpo, a su calor, a la forma en que me sostiene, en que me empuja a sentir más de lo que sé manejar, y cuando todo estalla, lo hace sin aviso, sin control, arrastrándonos a los dos.Después viene el silencio junto y no sé en qué momento dejamos el suelo atrás, con mi cuerpo aún pegado al suyo y mi respiración incapaz de volver a un ritmo normal. Pero él cambia el juego de un segundo a otro.—Para ti —dice, y me en
Leer más