Parte 62...Y, una vez más, se sintió cautivado por aquella figura frágil… y, al mismo tiempo, profundamente fuerte, incomprendida por tantos.Su perfil era hermoso, suave. Camila tenía una belleza distinta, casi la de una dama de otra época, con una delicadeza que se hacía evidente y que despertaba en él un instinto protector imposible de ignorar.Le encantaba la forma en que sonreía y cómo ladeaba la cabeza cuando su padre hacía algún comentario sobre la jugada. Echaba la cabeza hacia atrás, apretaba los ojos y dejaba escapar una carcajada viva, luminosa… como música para sus oídos.La piel le brillaba bajo los rayos del sol, atrayendo su mirada hacia el brazo salpicado de pecas, la muñeca fina y delicada, los dedos largos y hermosos. Su nariz respingada también tenía unas pocas pecas, apenas insinuadas, como pinceladas sutiles destinadas a resaltar aún más sus ojos.Y esa boca… tan bonita, tan tentadora, que parecía una invitación imposible de rechazar.Inspiró hondo al darse cuent
Leer más