Una buena amiga.
Parte 68...
Ella tomó un trozo de pan y lo imitó, riendo junto a él.
— Puede que no sea muy educado, pero es-estamos en casa… y a mí también me encanta mojar el pan.
Mike le guiñó un ojo. Continuaron comiendo entre risas, hablando del cachorro y de lo que harían con él. Como ambos se habían hecho responsables, podían repartirse el tiempo.
— Como padres separados que comparten la custodia — comentó ella.
— No… como padres casados que cuidan de sus hijos.
Lo dijo sin pensar, sin intención alguna,