Mi hija se despertó llorando como últimamente hacía, teniendo que sentarme para darle el pecho, mirandome con amor mi marido, mientras le daba el pecho a nuestra hija. Una vez que ya la cambie y la deje en su moisés, me fui al cuarto de baño para ducharme, entrando después mi marido. Cogió mis brazos poniéndolos encima de mi cabeza, besó mi cuello, mordió mis hombros, bajó hasta mis pechos, los labios, mordió cada uno de mis pezones, haciéndome gemir. Bajo su cabeza, después hasta mi pubis, mirandome.—- Prohibido bajar los brazos y mírame, quiero que me mires, mientras mi juguetona lengua te hace retorcer tu cuerpo, es una orden señora O”Brien —- me dijo.Me volví loca, retorcí mi cuerpo y no deje de jadear mirando como movía su lengua en mi clítoris y lo friccionaba con sus dedos, hasta que di un grito cuando tuve mi orgasmo. —- Ponte de rodillas, ahora quiero yo sentir tu boca, — me dijo.Mi marido empezó a masturbarse, mientras yo jugaba con su miembro con mi lengua, metiendolo
Leer más